Cuando te diagnostican una enfermedad grave, como cáncer de mama o cardiopatía, afecta a más que solo tu cuerpo. Puede despertar emociones profundas, cambiar tus pensamientos y perturbar tu sensación de seguridad. Puedes sentirte abrumado, asustado o incluso emocionalmente insensible. Estas reacciones son normales y profundamente humanas.
Estas reacciones son parte de un sistema de supervivencia incorporado conocido como lucha, huida o congelación Respuesta. Está innato en todos nosotros para ayudarnos a protegernos cuando percibimos peligro o estamos bajo mucho estrés. Cuando se vive con una enfermedad grave, ese mismo sistema puede hacer que uno se sienta estancado o emocionalmente agotado, especialmente cuando la recuperación parece un largo camino.

Cuando se vive con una enfermedad grave, puede parecer que todo sucede a la vez: nuevos síntomas, medicamentos, efectos secundarios, muchísimas citas médicas, papeleo y grandes preguntas sobre qué hacer a continuación. Es posible que haya recibido diferentes consejos de varios médicos. O tal vez no esté seguro de a quién llamar si algo sale mal.


